Receta de bizcocho de calabacín (sí, otra vez calabacín. Y encima dulce. Y vegano para más inri.)

Creo que ya os hablé de la invasión de calabacines que aconteció durante el mes de julio. Fue poco antes de la avalancha de coles, pero de ésta trataremos más adelante, que dicen que no es bueno mezclar manzanas con peras. Hacía siglos que no hacía ningún postre y había leído en varias ocasiones que algunos locos de atar se dedicaban a cocinar todo tipo de dulces con calabacín en vez de plátano o manzana. Me sentía un poco escéptica, pero me dije: "¿Por qué no? ¡Total, no saben a nada!". Imagináos mi sorpresa cuando el bizcocho quedó tierno, jugoso y buenísimo, y todo gracias al pobre calabacín, al que tanto había menospreciado antes de empezar.

pan de calabacin


RECETA DE BIZCOCHO DULCE DE CALABACÍN (Receta vegana)

Ingredientes:

  • 1 calabacín grande
  • 350 - 400 g de harina integral
  • 150 ml de leche vegetal mezclada con unas gotas de vinagre (le da un toque ácido muy divertido al bizcocho y ayuda a la levadura)
  • 150 - 200 ml de aceite
  • 150 ml de sirope de arroz, zumo de manzana concentrado o lo que sea que uséis para endulzar
  • Un puñado de pasas
  • 3 cucharadas de semillas de lino (se usa en lugar del huevo)
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de levadura para postres
  • 3 cucharaditas de canela*
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada*
  • 1 cucharadita de vainilla natural*
  • Un par de clavos de olor*
  • Una pizca de sal


*Las especias no son cruciales, si os falta algua podéis sustituirla por otra. También podéis variar las cantidades.

RECETA DE BIZCOCHO DULCE DE CALABACÍN (Receta vegana)  Ingredientes: 1 calabacín grande 350 - 400 g de harina integral 150 ml de leche vegetal mezclada con unas gotas de vinagre (le da un toque ácido muy divertido al bizcocho y ayuda a la levadura) 150 - 200 ml de aceite 150 ml de sirope de arroz, zumo de manzana concentrado o lo que sea que uséis para endulzar Un puñado de pasas 3 cucharadas de semillas de lino (se usa en lugar del huevo) 2 cucharaditas de bicarbonato 1/2 cucharadita de levadura para postres 3 cucharaditas de canela* 1/2 cucharadita de nuez moscada* 1 cucharadita de vainilla natural* Un par de clavos de olor* Una pizca de sal   *Las especias no son cruciales, si os falta algua podéis sustituirla por otra. También podéis variar las cantidades.

CÓMO SE HACE EL BIZCOCHO DE CALABACÍN:

En primer lugar pelamos el calabacín (si la piel se ha vuelto dura), quitamos las semillas y lo rallamos.

bizcocho calabacin

En un molinillo trituramos las semillas de lino junto con los clavos de olor. Las semillas de lino adquieren una consistencia gelatinosa al entrar en contacto con los líquidos, por eso las usamos como sustituto del huevo.

bizcocho calabacin
Semillas de lino
 Mezclamos los ingredientes secos en un bol y los húmedos en otro. Después mezclamos el contenido de ambos y lo vertemos en un molde.

bizcocho horno

Lo metemos al horno durante una hora aproximadamente (comprobar con un tenedor o palillo).

Una vez horneado lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla durante al menos media hora antes de servirlo.

bizcocho enfriandose


Al día siguiente está muy bueno también.

bizcocho terminado

NOTA: Las visitas no se atrevieron a probar el bizcocho hasta que comprobaron que los anfitriones seguíamos vivos después de comerlo. Pero una vez se lanzaron sobre él no hubo vuelta atrás.

Arreglo floral con hortensias

Hace cosa de un mes fuimos invitados a una boda muy original y entrañable en la que había hortensias por todas partes. Hortensias azules, rosas y moradas; hortensias en vasos y en frascos, pétalos de hortensia, hortensias con lazos... lo único que faltaba para rematar la velada era una cesta de hortensias que sirviera de centro de mesa durante la ceremonia. A pesar de que no soy amante de las flores cortadas me concedieron el honor de montar el arreglo floral. Probablemente se tratara del primer centro de mesa serio que hacía en mi vida, pero creo que el resultado fue bastante decente:

hortensias azules


Os cuento cómo lo hice y lo que descubri en mi investigación sobre las costumbres de estas caprichosas (y sedientas) florecitas:

En primer lugar conseguí un par de esponjas de floristería. Éstas se compran (adivinad) en la floristería. Allí encontré también un par de mariposas (¡me habría gustado hacerlas, pero no me dio tiempo!). Como contenedor usamos una cesta blanca que tenía ya por casa y que además venía con forro impermeable.

como hacer arreglos florales

Sobre las esponjas marqué el contorno de la cesta y las recorté.

esponja de floristería

 Después las puse a remojo durante 24 horas para que quedaran bien empapadas:

esponja de floristería

La mañana de la boda fuimos a buscar 30 flores de hortensias azules, rosas y moradas que había encargado Su Majestad La Novia en persona. Probablemente habría bastado con 20, pero no era cuestión de quedarse cortos.

Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta cuando trabajamos con hortensias es que necesitan mucha agua. M-U-C-H-A agua. Las hojas verdes le quitan agua a las flores, así que es mejor quitarlas si no van a aportar nada al arreglo floral. El agua la absorben por el tallo, por ello el corte debe de ser lo más limpio posible (es mejor utilizar un cuchillo) y en diagonal para ofrecer a la flor una gran superficie en contacto con el agua. Una vez cortados los tallos hacemos dos cortes más en cruz, como en la tercera imagen:

como cortar hortensias

Antes de empezar a clavar las hortensias "regué" las esponjas con agua hirviendo. A Doña Hortensia le gusta tener los pies calentitos y la cabeza fresca.

Coloqué las primeras flores que servirían de referencia para cortar y clavar el resto (pido disculpas por el penoso retoque de la fotografía, pero no me gustaba la notica del periódico de debajo):

hortensias en cesta

Y después la siguiente ronda:

hortensias moradas

Y esta es la cesta ya casi terminada:

arreglos hortensias

arreglos hortensias

arreglos hortensias

Faltaban las mariposas (¡representando al novio y la novia, por si no era lo suficientemente obvio!):


Hay que rociar las flores a menudo con agua fresca para evitar que empiecen a secarse. Aquella tarde hizo muchísimo calor, de modo que así quedó la pobre cestita tras la ceremonia:


Arrugadita pero feliz, la cestita de hortensias se fue a hacer la siesta sobre la hierba, contenta de haber cumplido su misión. 

Paté vegano de tomate y semillas de girasol

Probablemente más de uno se habrá asustado al leer el título (¡Paté vegano!) y habrá cerrado el portátil tan rápido que se habrá pillado los dedos con la tapa. Pero para los valientes que habéis llegado hasta aquí y no huís de las recetas veganas como de la peste hoy os traigo una receta de paté de tomatitos secos y pipas que es fácil, sana y tiene buenas vibraciones. Viene con una versión vegana y otra vegetariana.

Quien suela comprar patés vegetarianos habrá notado que son carísimos y que encima los ingredientes suelen ser en su mayor parte: a) Aceite de girasol o b) Okara o, lo que es lo mismo, las sobras de la producción de leche de soja.

Acerca de los ingredientes y los aspectos éticos de los otros patés más convencionales (como el "paté de campaña" o el "foie", que parece estar tan de moda) podéis buscar información por vuestra cuenta. En cualquier caso, éste que haremos hoy está mucho más bueno que cualquiera de esos patés de sobras que nos endosan en los supermercados. Sin colesterol y sin maltratar a ningún pato.


PATÉ VEGETARIANO (VEGANO) DE TOMATES SECOS Y SEMILLAS DE GIRASOL

Ingredientes (para 4 personas)

  • 200 g de semillas de girasol (pipas) peladas
  • 8 - 10 tomatitos secos
  • 1 limón exprimido
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 ajo (troceado)
  • 1 cucharadita de sirope de arroz (paté vegano) o de miel (paté vegetariano)
  • 1 cucharada de salsa de soja (se puede hacer también sin ella)
  • Sal
  • Pimienta
  • NOTA: Se necesitará una batidora, robot de cocina o Thermomix

paté vegano

Procedimiento:

El día anterior ponemos a remojo por separado los tomates secos y las pipas. Los dejamos reposar al menos seis horas, lo ideal es toda una noche. Si hace calor es mejor que esperen dentro de la nevera.

Al día siguiente escurrimos los tomates y las pipas. Reservamos el agua de los tomates. Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora junto con un chorrito del agua que sobró de remojar los tomates y lo mezclamos todo. Es importante que quede todo bien triturado (ahí es donde se notará la calidad del aparato que tengáis...). Añadimos el agua que sobró de remojar los tomates hasta que el paté quede con la consistencia deseada.

Et bon appétit!
paté vegano

paté vegetariano





Limpiador casero (¡y ecológico, claro está!)



Es curioso cómo muy poca gente se pregunta qué es lo que contienen los productos de limpieza que restriegan a diario por todas las superficies de su casa. Más curioso todavía es el hecho de que muy raramente encontramos en la etiqueta una lista de ingredientes que especifique qué hay en esas botellitas mágicas llenas de prados floridos y baldosas relucientes.

Lo que las etiquetas sí que suelen contener son unos preciosos cuadraditos negros y naranjas, como por ejemplo estos:
Fuente: http://www.agarscientific.com, (la primera página que encontré con una foto del estilo)

Si después de verlos aún os quedan ganas de embadurnar el banco de la cocina con ellos y a continuación haceros un bocadillo sobre él, es posible que alguno de estos otros argumentos os convenzan:

  • Muchos productos de limpieza son ácidos, corrosivos, etc (tal y como nos cuentan las etiquetitas). Por ello pueden ser peligrosos para la persona que los usa sin protección adecuada y para cualquiera que los toque, huela, etc.
  • Si caen en manos de un niño o mascota la fiesta suele terminar en la sala de espera de Urgencias;
  • Si habéis oído hablar alguna vez del SBS (Sick Building Syndrome) o Síndrome del Edificio Enfermo (del cual no voy a hablar hoy porque me extendería demasiado), sabréis que los vapores tóxicos, perfumes sintéticos, partículas en suspensión y otros componentes pueden producir todo tipo de reacciones divertidas, desde dolores de cabeza hasta asma o alergias (si alguien necesita fervientemente que cite una fuente que me lo indique en los comentarios);
  • Desde el punto de vista ecológico, los productos de limpieza convencionales que tiramos al aire y al agua son nocivos para los peces, los pajaritos y para nosotros mismos cuando acaban en el agua que bebemos o con la que regamos nuestras lechuguitas. Y los envases de plástico y metal tampoco es que le hagan ningún favor a los vertederos municipales.
  • Desde el punto de vista económico, es un despilfarro (de dinero y de espacio) tener veinticuatro productos con nombres distintos que sirven para lo mismo: limpiaventanas, limpiasuelos, limpiabaldosas... (?)


¿Os he convencido? ¿Sí? ¡Me alegro! Entonces es hora de que abráis ese espeluznante armario que tenéis debajo de la pila y os deshagáis para siempre de este horror:


Vamos a hacer un limpiador multiusos que, como su nombre indica, sirve para limpiarlo casi todo. Especialmente baldosas, grifos, mamparas de baño, ventanas, mesas de cristal, azulejos, encimeras, hornos y cualquier otra cosa que esté sucia de cal o de grasa. 

NECESITAREMOS:
  • Vinagre de alcohol, es más fuerte y huele menos que los otros (al granel o en el embalaje más grande que podáis encontrar, como el que se vende para hacer conservas)
  • Agua del grifo
  • Aceites esenciales: eucalipto, lavanda, tomillo y árbol de té son de los más desinfectantes, y además cubren un poco el olor a vinagre (no es necesario usarlos todos, uno o dos bastarán. Y si no tenéis ninguno, el vinagre sólo también sirve...)
  • Una botella de espray (si es usada mejor, como la de la primera fotografía de esta entrada).



Mezclamos el agua y el vinagre a partes iguales y añadimos unas 20 - 25 gotas de aceites esenciales. 
Aplicamos el limpador casero a la superficie deseada, esperamos unos segundos y frotamos con un trapo. Los que mejor funcionan son los trapos "mágicos" de microfibra, pero una camiseta vieja también servirá.

¡Espero que os quede la casa limpia como una patena! Ya me contáis cómo os ha ido con el superlimpiadorlimpialotodo de Tres Arándanos.

¡Hasta la próxima!