Kombucha: cómo se prepara (primera parte)

Llevaba años, sin exagerar, queriendo escribir este artículo sobre cómo preparar kombucha. Si os acordáis, hace tiempo me lamentaba en Facebook del mal fin que sufrió mi anterior kombucha (se fue a la basura a manos de mi marido, que pensaba que la cosa/el alien iba a salir sola del bote e invadirnos en cualquier momento). Como no encontré a nadie a mi alrededor dispuesto a cederme una kombucha bebé (también conocida como hongo o SCOBY) al final no me quedó más remedio que comprarla por internet. Sinceramente, tenía mis dudas de cómo llegaría por correo, pero no se me ocurría nada mejor. Una ventaja que le encontré al comprarla de una tienda era que me aseguraba de que habría pasado controles y análisis de sanidad que no son posibles cuando obtienes un hongo que va pasando de mano en mano. Pero si tú conoces a alguien que pueda darte un hongo de su propia cosecha, y consideras que lo prepara con la higiene debida, no dudes en usarlo: yo con mi anterior SCOBY no tuve problemas. NUEVO: ahora también puedes ver mi vídeo sobre cómo hacer kombucha en mi canal de YouTube.

ingredientes para hacer kombucha
Ingredientes necesarios para preparar té de kombucha en casa.
En principio se trata de un cultivo muy ácido, y la acidez garantiza que no se desarrollen en él microorganismos dañinos (disclaimer: no soy médico, ni siquiera científica, así que consulta fuentes fidedignas antes de tomar mis palabras como sagradas). Pero como os contaba, no conozco a nadie cerca de mí que cultive kombucha, así que me vi obligada a comprar una online, si bien recuerdo era ésta. Tras un par de días tenía en casa un disco blanquecino, resbaloso y con el distintivo olor a vinagre dulce de la kombucha... ¡bienvenida, kombuchita! En este post encontrarás una receta de kombucha para hacer la primera fermentación, que es la preparación básica. Haré otro después para contaros cómo darle sabores y burbujas a la kombucha (segunda fermentación).

Si estás leyendo esto supongo que será porque te preguntas cómo hacer kombucha en casa. Nota importante: hay gente que quiere saber cómo hacer kombucha desde cero. Sin embargo, no soy buen referente porque lo intenté hacer fermentando kombucha comprada embotellada, tal como explican algunos tutoriales online, pero fracasé rotundamente. A lo mejor fue porque usé kombucha con sabores (no encontraba kombucha pura sin añadidos de zumos ni frutas etc). En cualquier caso, la tuve en espera durante semanas y semanas sin resultado, en vez de un SCOBY lo que me salió fue una capa de un micrón que no se sabía si era una capa de polvo o una birria de kombucha anémica y semitransparente. Pero si ya te has comprado la botella porque tenías esperanza de reproducir el hongo con ella, no problem, bébetela sin remordimientos, así sabrás qué sabor debe tener la kombucha debidamente fermentada, y después guarda el envase, ya que las botellas de kombucha envasada tienen un tapón genial que te servirá para embotellar después tu propia kombucha. Esta marca es española, orgánica y tiene unas botellas que me gustan mucho -ojo, sólo la grandes, las pequeñas tienen tapón de un sólo uso. Además está muy buena. Yo la encontré en una tienda bio local.

¿Qué es la kombucha?

Supongo que ya sabrás lo que es la kombucha (¿combucha?). Se trata de una bebida un poco ácida y ligeramente dulce, que se prepara a partir de un hongo formado por una cultura simbiótica de levaduras y bacterias beneficiosas para el tracto intestinal. ¿Y el SCOBY? ¿Qué es? (Pista: no se trata de un perro apellidado Doo) SCOBY es un acrónimo que procede de la expresión inglesa symbiotic culture of bacteria and yeast, que significa cultura simbiótica de bacterias y levaduras. Llamamos SCOBY al disco blanco y suave que se forma sobre el líquido durante la fermentación de la bebida de kombucha.

Si te preguntas por qué tomar kombucha, creo que necesitaría un post aparte para explicar todos los beneficios que (presuntamente) se le adscriben. Como no quiero que me tomes por una charlatana te dejo investigar por tu cuenta cuáles son los beneficios de la kombucha: no te voy a poder hacer una lista de qué enfermedades cura (tampoco existen estudios al respecto, que yo sepa). Sin embargo, la mayoría de consumidores de kombucha está de acuerdo en que se sienten mejor al tomarla, y lo que sí está demostrado es que es sano añadir a nuestra dieta alimentos fermentados, como el yogur (¿leíste mi post sobre cómo hacer yogur? Lo tienes aquí). La kombucha además tiene la ventaja de ser un alimento fermentado apto para veganos e intolerantes a la lactosa, a diferencia del yogur hecho con leche de vaca. Yo desde que la tomo noto que me regula la digestión, ahora bien, no voy a decir que me he vuelto inmortal (aunque me gustaría) pero a lo mejor si dentro de cien años notas que sigo escribiendo en el blog será que me está funcionando y podríamos barajar la posibilidad...

Esta monstruosa kombucha creció a partir de un hongo fino como un folio que me dio una vecina. Como la perdí tuve que conseguir otra, y la nueva no es ni mucho menos tan gruesa como lo era esta, pero tampoco necesita serlo: para fermentar un litro de té basta con un hongo de un par de milímetros de grosor y un poco de paciencia.

CÓMO HACER KOMBUCHA EN CASA:

Para hacer kombucha necesitas:


  1. Un hongo de kombucha, que obtendrás de alguien que ya lo tenga o en alguna tienda (yo no lo encontré en tiendas físicas, -y pregunté en varias herboristerías, sin éxito-, sin embargo lo pude comprar online, aquí).
  2. Si la kombucha que te han dado no lleva un poco de líquido iniciador, puedes sustituirlo en el primer fermento por media taza de vinagre de vino. No uses vinagre de manzana, ya que éste tiene su propia "madre", muy parecida a un SCOBY pero con otras culturas diferentes. Si usas vinagre para tu primera fermentación es posible que tu primera bebida de kombucha sea de sabor muy ácido, pero no te preocupes, la siguiente ya te saldrá bien. Al escribir líquido iniciador me refiero a un poco de líquido ya fermentado del cultivo anterior.
  3. Necesitarás también un bote de cristal mediano o grande, bien lavado y esterilizado con agua hirviendo. Busca uno que tenga entre medio litro y un litro de capacidad. Comprueba que no hayan quedado en él restos de detergente ni de comida, ya que podrían dañar o contaminar tu kombucha.
  4. Té negro, en bolsitas o en hojas. Si es posible, de cultivo ecológico. No uses té verde, ni rojo, ni poleo ni manzanilla ni nada por el estilo. Usa sólo té negro, especialmente al principio. Si te va bien, puedes usar uno de los SCOBY extra que irán creciendo para experimentar con tés diferentes, pero la creencia común es que cualquier infusión que no sea té negro debilita el cultivo a la larga.
  5. Azúcar blanco, si es posible ecológico. No te recomiendo que uses azúcar moreno, ya que a la kombucha le es más difícil procesarlo. No te preocupes porque la kombucha fermentará la mayor parte del azúcar y éste no terminará en tu barriga (lo notarás al beber el producto final, que será mucho menos dulce que el inicial si la fermentación ocurre de la manera adecuada). Yo no consumo azúcar, es más, en mi casa no tengo a no ser que sea para hacer kombucha. Pero no tengo problemas en ponerle suficiente azúcar a la kombucha. Si no le pones azúcar la matarás de hambre y/o podría terminar siendo atacada por microorganismos no tan beneficiosos. Mucha gente se pregunta qué azúcar usar para la kombucha, y se sorprender que lo mejor es el azúcar blanco más simple.
  6. Un pañuelo o trapo de tela muy limpio y una goma elástica.
  7. Un lugar tranquilo y templado, sin corrientes de aire, donde la kombucha pueda fermentar con tranquilidad (lo ideal es encima de un armario en la cocina o despensa, donde la temperatura esté entre 20 y 30 grados. Si hace más frío crecerá muy lento y podría acabar creciendo moho. Si hace demasiado calor crecerá muy rápido y es posible que tengas demasiadas levaduras en relación al porcentaje de bacterias).
Receta de kombucha:

En primer lugar, me gustaría avisarte de que raramente mido los ingredientes al preparar la kombucha. Es por algo que este hongo ha sobrevivido siglos y siglos: no es especialmente exigente ni requiere que midas cada ingrediente con especial exactitud. Sin embargo, comprendo que las primeras veces uno aprecia tener una receta para poder imaginarse -más o menos- cómo funciona el proceso de preparación del té de kombucha. Puedes usar esta receta, adaptándola al volumen de tu bote de cristal:
  • 1 SCOBY de kombucha
  • Una tacita de líquido ya fermentado de la kombucha anterior
  • 1 litro de agua
  • 2 o 3 cucharaditas de té suelto, o 2 o 3 bolsitas de té negro.
  • Aprox. 50 g de azúcar blanco

Preparación del té de kombucha:
  • Pon a hervir el agua y cuando hierva pon dentro las bolsitas de té (o las hojas de té suelto). Déjalo en remojo durante 15 o 20 minutos y si es necesario fíltralo.
  • Echa el azúcar en el té y disuélvelo.
  • Deja que el té endulzado se enfríe a temperatura ambiente. Esto es MUY IMPORTANTE, ya que el té demasiado caliente mataría al SCOBY. Recuerda que se trata de un organismo vivo. Puede tardar varias horas en enfriarse: ten paciencia.
  • Pon el té ya frío en el bote de cristal. Añade el líquido iniciador y el SCOBY.
  • Cubre el bote con un pañuelo y asegúralo con una goma elástica para evitar que entren bichitos voladores.
  • Deja el bote tranquilo durante una semana (si es verano) o 10-15 días si es invierno.

Cómo saber si la kombucha ya está lista para beber:

Algunas pistas:
  • Tras unos diez días aproximadamente deberías tener una nueva kombucha formada sobre la superficie del líquido. A veces se crea una capa extra sobre el SCOBY que ya tenías, y otras veces el SCOBY antiguo se va al fondo y aparece uno nuevo arriba. Ambas opciones son válidas.
  • El té fermentado debe tener un color más claro que el té inicial.
  • El té fermentado debe tener un sabor más ácido que el té endulzado con el que comenzaste. El sabor a azúcar debe desaparecer, si no totalmente, al menos en su mayor parte. Cómo de dulce tomar la kombucha es cuestión de gustos.
  • El bote no debe tener indicios de moho. El moho se reconoce porque es peludo, normalmente blanco o verde. No confundas los hilitos de levaduras con moho (las levaduras suelen ser marrón oscuro o negro, y un poco "babosas", nada peludas).
  • A los dos o tres días el nuevo SCOBY comienza a formarse sobre la superficie. Tiene un aspecto como de puntitos blancos sobre el agua. No te asustes porque este es el punto donde muchos novatos piensan que tienen moho. El archienemigo de la kombucha es el moho peeeerooo si te ocurre ésto sobre el tercer día, muy posiblemente se trate de burbujitas blancas y pequeñas a partir de las cuales se formará la nueva kombucha. Simplemente espera: si es moho, tras unos días se hará obvio. 

Qué hacer con la kombucha tras la primera fermentación

Puedes bebértela o embotellarla para hacer una segunda fermentación, durante la cual obtendrás diferentes sabores y posiblemente burbujas. Hablaremos de la segunda fermentación de la kombucha en otro post más adelante.

Por el momento os dejo con este post y os invito a escribirme si tenéis interés en que hagamos un grupo de facebook para intercambiar nuestros SCOBY. Si veo que hay interés me ofrezco a formarlo para que sea más fácil conseguirlos y que no os pase como a mí si perdéis vuestro SCOBY por accidente.

He hecho también un vídeo del proceso de preparación de la kombucha. Puedes ver mi explicación en vídeo de cómo preparar kombucha haciendo clic aquí.


Mis regalos de reyes magos para niños y no tan niños

Como bien sabéis, no hay nada que me guste más que hacer regalos de navidad caseros en plan DIY, ya que son más originales, personales y ecológicos, pero este año, por circunstancias de la vida, se me ha echado el tiempo encima y me he visto obligada a comprar casi todos los regalos. Además, en la familia Arándana hemos estado bastante ocupados entre unas cosas y otras durante estas últimas semanas del 2019 y por eso he tenido que pedir muchas cosas de tiendas online (lo sé, es mejor fomentar el comercio local, pero no me daba la vida). Hoy os presento en exclusiva lo que nos van a traer los reyes magos en casa, tanto a los niños como a los menos niños, por si estáis pensando qué regalar en navidad. Si eres de mi familia deja de leer porque puedes quedarte sin sorpresa, jaja.


Esta soy yo entregando mis regalos
(en mis sueños, porque yo nunca los envuelvo).
Imagen cortesía de Jill111 de Pixabay.
Uno de los regalos más sufridos, ya sean de navidad o de cumpleaños, o simplemente para llevar cuando vas de visita, son los regalos comestibles. Ya os conté que me gusta mucho hacer cestas de navidad para mis seres queridos. Aunque yo no bebo nada de alcohol, ni vino, ni champán, ni nada de nada (porque no me gusta) tengo amigos que disfrutan de su copita de vino con la cena, así que me bajé a la bodega del barrio y pregunté qué tenían de vinos ecológicos. Y casi no me lo pude creer, pero tenían por lo menos diez vinos ecológicos diferentes, por ejemplo este Rioja Beronia. Entre los que compré (están en el altillo así que no voy a bajarlos para hacer la foto) me llamó la atención uno que se llamaba "Sentada sobre la bestia" (más que nada porque me chocó ese nombre tan raro). Pero me dijeron que cada vez hay más, sobre todo vinos valencianos que están en proceso de conseguir el certificado eco, y que se producen sin usar productos nocivos, aunque aún no pueden escribir "ecológico" en la etiqueta.

Otro elemento que no puede faltar en mis cestas es el chocolate. Pero el chocolate, y más si es para un regalo, es bueno que sea de comercio justo. Si no, por lo menos busca uno que tenga la marca UTZ, que es muy poco estricta, pero algo es algo. Yo (bueno, mi marido) encontré un chocolate ecológico que es una maravilla, para mí el mejor hasta ahora, y es de la marca Ethiquable. Por supuesto tuve que comprarme también uno para mí, para hacer el test antes de regalarlo, y certifico que está buenísimo. Además me encanta el mensaje: "Lo que tomo: chocolate de Ecuador; lo que defiendo: la perseverancia de un grupo de productores". Lo encontré en una tienda, pero también lo tienen online, en muchas variedades (os pego los links abajo de la foto). Este lo recomiendo 100%. Y tienen también café y una nutella ecológica que todavía no he probado.

mejor chocolate ecologico
Está buenísimo, es ecológico, de comercio justo y con un gran mensaje.
 


Como quitar cierres de seguridad infantil sin dañar los muebles: fácil y rápido

Yo no sé a vosotros, pero a mí los "bebés" se me están haciendo grandes. Tengo la casa totalmente llena de cierres de seguridad infantiles para evitar que los niños abran cajones y armarios, pero, sinceramente, hace una barbaridad de tiempo que no los usamos. Los cierres de seguridad son una molestia ahora que los niños están creciditos y además son bastante antiestéticos. Nuestro primer intento de quitar los cierres de "child proofing" no fue muy exitoso, si os digo la verdad... acabamos con un armario rayado después de media hora rascando y de muy mal humor. Por suerte una amiga me comentó este truco para eliminar los bloqueos de seguridad para bebés, y me pareció tan fabuloso que necesitaba compartirlo con vosotros.

como quitar bloqueos de seguridad infantil de los muebles


Lo mejor de éste método es que es SUPER RAPIDO Y FÁCIL! Y que no se necesita ningún producto químico. Funciona para todos los sistemas de bloqueo que se pegan a los cajones y armarios.

Por supuesto, con este post no pretendo decir que los bloqueos “antiniños” no sean útiles. ¡Lo son, y mucho! Gracias a ellos hemos podido proteger durante años los cajones de los “tuppers” (vaya usted y busque las tapas una vez se han hecho con ellos), mantener el armario del detergente y los productos de limpieza fuera del alcance de los niños, y, en general, conseguir que nuestro piso estuviera relativamente ordenado durante la loca época del gateo y meterse todo en la boca.

Es la primera vez que subo un vídeo a YouTube, así que espero que tengáis compasión con esta pobre mujer que casi se trastorna intentando editar el vídeo de los bloqueos infantiles (habría sido muy divertido publicarlo sin editar, ya que mi gato intentó hacer una aparición estelar mientras maniobraba con el hilo dental).

Bueno, y sin más rollos, aquí os dejo el link a mi primera obra maestra cinematográfica… “cómo quitar los bloqueos para bebés sin estropear los muebles”.



Mis compresas de tela preferidas

Como bien sabéis los que me leéis desde hace tiempo, soy una gran partidaria de las compresas lavables. Me parecen una fantástica idea para ahorrar dinero y mantener el planeta un poco más limpio. A menudo recibo emails en los que me preguntáis cuáles son mis preferidas, de modo que he decidido escribir este post para ayudar a aquéllas que estéis dudando acerca de cuáles elegir o que no sepáis dónde comprar compresas de tela de calidad.

mejores compresas lavables


Nota: no se trata de un post patrocinado, escribo con total sinceridad. Los links son afiliados, lo cual significa que, si compráis las compresas usando mi link, un par de céntimos de la compra se dedicarán al mantenimiento de este blog (¡sin coste adicional para vosotras, claro está!).

En primer lugar, si estás pensando en hacer el cambio a las compresas lavables, te recomiendo que lo hagas ya. Como decía aquel poema: "no esperes, al lunes, ni esperes a mañana...". Es mucho más sencillo de lo que puede parecer. Algunos de los motivos por los que uso compresas de tela son: