Pastel de ciruelas y cerezas con harina de espelta

He aquí un pastel de frutas que no he parado de hacer desde que lo descubrí, porque es fácil y resultón, y le gusta absolutamente a todo el mundo. Además queda tan bonito como los de las películas (recuerdo que de pequeña solía ver pasteles así en la tele, pero jamás probé ni vi ninguno en la España ochentera en la que crecí). Lo que más me gusta es que no queda demasiado dulce (aunque eso, claro está, se puede cambiar si a uno le parece conveniente), y que se puede usar cualquier harina, yo siempre la pongo integral pero uso la que tengo por casa (normalmente espelta, kamut o harina de trigo integral).

pastel facil de ciruela cereza o melocoton
La receta que yo hago no es vegana, porque usa mantequilla normal, pero se puede veganizar perfectamente. Para ello yo recomendaría usar manteca de cacao, aunque cualquier mantequilla vegetal puede servir. Personalmente no soy fan de la margarina, pero es también una opción válida para quien la consuma.

PASTEL FÁCIL Y BUENÍSIMO DE CIRUELAS Y CEREZAS
(que te hará parecer una gran repostera aunque seas peor que Susan Delfino de Mujeres Desesperadas)


INGREDIENTES:

Para la masa:

  • 400 g de harina integral de espelta, trigo o kamut (o mezclada)
  • 4 cucharadas de harina de coco (opcional)
  • 180 g de mantequilla
  • 3 cucharadas de sirope de agave
  • Ralladura de un limón

Para el relleno:

  • 500 g de ciruelas*
  • 400 g de cerezas*
  • 3 cucharadas de sirope de agave
  • El zumo de medio limón
  • 2 cucharadas de maizena (opcional)

*Sirve cualquier fruta y puede ser también congelada, si se descongela previamente.

PROCEDIMIENTO:

Así queda la masa
  • Mezclamos todos los ingredientes de la masa. Si tienes robot de cocina bastará con hacer la mantequilla en taquitos y añadirla a la harina. En caso contrario conviene fundirla previamente en un cazo para que quede una masa uniforme.
  • La masa debe de quedar más bien seca (debe despegarse de los lados del bol). A veces, según el tipo de harina que uses, es posible que salga demasiado seca (como arena). En ese caso yo lo que hago es añadirle un par de cucharadas de leche hasta que se la masa queda unida. Podría añadir más mantequilla, pero me parece que ya lleva bastante y la verdad es que al final no se nota la diferencia.
  • Metemos la masa en una fiambrera y la dejamos reposar en la nevera mientras nos encargamos del relleno.
  • Para el relleno, como ya he escrito arriba, se puede usar cualquier fruta, congelada o de temporada. Yo he probado con cerezas, ciruelas, arándanos, cereza y melocotón e incluso manzana y albaricoque. Sea como sea siempre sale riquísimo.
En la imagen melocotón y cereza, las cerezas las puse congeladas al fuego directamente.

  • Si la fruta tiene hueso habrá que quitárselo primero. Ponemos las ciruelas y cerezas en una olla con un par de cucharadas de agua para que comiencen a hervir y lo dejamos cocinar destapado y a fuego lento como si fuéramos a hacer mermelada: debe perder la mayoría del líquido y quedar espeso, lo cual puede tardar como media hora, durante la cual lo único que hay que hacer es remover de vez en cuando para que no se pegue. Si andamos justos de tiempo se puede añadir dos o tres cucharadas de maizena, que ayudan a que el relleno no quede líquido (yo prefiero no ponerlas).
  • Una vez hemos logrado una consistencia como de mermelada le añadimos el sirope de agave. Si la fruta es más bien ácida podemos poner más. Si es muy dulce puedes probar el relleno y a lo mejor no necesitas añadir nada de endulzante.
  • Sacamos la masa de la nevera y la amasamos hasta que quede lisa y de un grosor uniforme. 
  • Cubrimos el fondo y los laterales de un molde redondo de unos 25 - 30 cm de diámetro con una capa de masa de unos 5 mm de grosor. Debe sobrar un poco de masa para la parte de arriba de la tarta.
  • A continuación vertemos dentro el relleno.
  • Amasamos de nuevo la masa que ha sobrado y formamos tiras. Cubrimos el pastel con tiras cruzadas de masa.
A punto de irse al horno.

  • Si sobra algo de masa se puede aprovechar para hacer un par de galletas.
  • Metemos al horno a 180 grados durante unos 25 minutos o hasta que veamos que la masa está dorada y/o el relleno empieza a hervir.


Conviene dejar enfriar el pastel de frutas antes de servirlo, aunque comprendo que puede ser muy difícil porque durante el tiempo que esté en el horno la casa va a cobrar un olor de lo más tentador. Pero ya sabéis, la paciencia es la llave del paraíso... 

pastel de melocoton y cereza integral
Mmm...


Ya me contáis si os ha gustado el pastel, yo mientras tanto es posible que esté horneando ya el vigésimocuarto porque aquí los Arándanos no paran de pedirlo y me tienen frita. No me responsabilizo si una vez se lo hagáis a vuestros familiares os pasáis el resto de fines de semana de vuestra vida recolectando ciruelas o amasando harina de espelta. Que conste que os he avisado. ¡Que aproveche!

10 comentarios:

  1. Madre mía que pastel tan rico!
    Besos

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  2. Vaya qué pinta, como en las pelis! Queda muy bonito con la rejilla de masa por encima! me apunto la receta, soy adicta a los carbohidratos. ;)

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    1. ¿A que sí? Si ya digo yo que la apariencia es lo mejor (y lo fácil que es).

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  3. me encantan los "pie" de frutas!!! :D

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    1. Oye que aquí no nos comemos los pies de la gente :-P

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  4. Se ve bien bueno tu pastel.
    Un saludito

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  5. Tiene una pinta deliciosa este pastel de ciruelas y cerezas Arándana! No hay postre más rico que con fruta natural.

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  6. Woww qué buena pinta! Habrá que probarla! Gracias por la receta! Muaaaa

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