Hoy probamos: pañales Cats Baby

Como os contaba hace tiempo soy gran partidaria de los pañales de tela. Y es que no puedo evitarlo, esos culitos de bebé de colorines me hacen saltar de alegría (¡y seguro que al medio ambiente también!). Por eso me hizo muy feliz poder probar uno de los nuevos pañales lavables de la marca Cats Baby y me gustaría contaros mi experiencia con ellos.

opinion pañales tela
Por supuesto, tenía que ser morado, el color arándano por excelencia.



Se trata de pañales rellenables y la empresa que los comercializa afirma que son de calidad superior a la de sus competidores. Decidí comprobarlo por mí misma y para ello lo comparé con uno parecido que tenía por casa, de marca desconocida pero muy similar a primera vista:

Mi experiencia tras un año y medio sin usar champú

Un año y medio, y parece mentira cómo pasa el tiempo. Dieciocho meses desde que dejé de comprar champú y me pasé al bando del "no poo" (como lo llaman más allá de nuestras fronteras). Hasta entonces había estado usando champús ecológicos con ingredientes naturales, pero decidí hacer el experimento de todos modos (¿para qué comprar un producto -bastante caro por cierto- si puedo vivir perfectamente sin él?).


Todo aquello os lo expliqué en un post anterior titulado "Lavarse el pelo sin champú" y hoy he vuelto para escribir el epílogo.

La caja QuéBox sin gluten y sin lactosa

Hace un par de semanas me trajo un mensajero una cajita QuéBox, concretamente la del mes de julio. Para quien no la conozca, se trata de una caja sorpresa con productos sin gluten y sin lactosa, creada por www.quepuedocomer.es, un portal para alérgicos, celíacos y gente con otras intolerancias alimentarias. En su página tienen además un buscador muy útil y una aplicación móvil que sirven para encontrar alimentos que son alérgenos comunes (por ejemplo huevo, cacahuete, leche...). El buscador también permite seleccionar sólo productos veganos.

La caja venía muy bien empaquetada, y al abrirla parecía que acabaran de llegar a casa los Reyes Magos.

La mía llevaba unos quince o dieciséis productos, casi todos de tamaño normal (no eran muestras), todos sin gluten y sin lactosa, entre ellos algunos ecológicos y al menos uno halal. Incluía además una tabla detallada de cada producto, indicando si contenía huevo, leche, sésamo, etc.