De internet, bichos malos y navegantes intrépidos

Ya os conté lo feliz que estuve este verano viviendo sin internet. Os conté también que de los pocos vicios que tengo, uno es el de la red... yo ya no sé vivir sin ella. Sin embargo, no es un vicio sin riesgos: buen ejemplo de ello es una amiga mía a quien le llegó hace poco el extracto de la tarjeta de crédito y casi le da algo: algún desvergonzado se había gastado 600€ en juegos de azar a su nombre.

Por suerte ni mi amiga ni yo somos ningunas niñas, a diferencia de muchos jóvenes navegantes intrépidos de hoy. Antes había que saber escribir para usar un ordenador (con el teclado). O por lo menos saber usar el ratón, lo cual tampoco es sencillo para un niño de menos de tres años. Hoy parece que con las pantallas táctiles hasta los bebes de meses pueden usar dispositivos electrónicos. A veces miro a los niños de mi entorno y me dan un poco de pena. Me gustaría volver a los tiempos de Barrio Sésamo, de saltar a la cuerda en la calle y buscar información en las bibliotecas. Pero supongo que es absurdo darse cabezazos contra la pared cuando el mundo digital es hoy día la realidad de nuestros hijos.

¡Cuidado, niños navegando! (Fotografía: "Helenka", derechos de autor: FidlerJan, fuente: Morguefile)

Aparte de los peligros que puede conllevar la red para los niños, lo que más me molestan son esos enanos tan enganchados a su videojuego en las reuniones familiares que ni me saludan. Cuando digo videojuego digo móvil, tablet, Candynosequé, Granjanosecuantos, para mí es todo lo mismo si tienen la cabeza metida dentro y no miran más allá del marco de la pantalla.

Por eso a menudo me pregunto qué opciones tenemos los padres en este mar revuelto y lleno de bichos malos, si sería mejor mudarse al desierto lejos de todas las antenas y cables o aceptar la realidad de una vez por todas.


OPCIÓN “CERO TECNOLOGÍA”

Hay algunas escuelas, como las basadas en la pedagogía Waldorf de Rudolf Steiner, que prohíben por completo el uso de tecnología. La intención es fomentar la creatividad en los niños. Su teoría es que es difícil ser original cuando todas tus ideas provienen de una búsqueda en Google, y argumentan que es más fácil desarrollar un pensamiento personal y único a través de la exploración física del mundo. Los niños aún no conocen lo suficientemente bien el mundo físico que los rodea y consideran que no hay prisa por introducirlos en la abstracción de la tecnología, que sólo les crea problemas de concentración: la cosa tiene su lógica, acaso no es difícil estudiar mientras alguien te escribe por un chat, te llegan emails y SMS’s... hasta a los adultos nos pasa.
Muchas de estas escuelas también recomiendan encarecidamente no permitir a los niños el uso de teléfonos móviles, tablets ni ordenadores hasta el instituto. En casa tampoco.
Es curioso pero uno de los partidarios de este sistema se supone que fue Steve Jobs, del que se dice que no permitía a sus hijos usar un iPad. También se dice que muchos altos cargos del mundo de la tecnología eligen llevar a sus hijos a este tipo de escuelas que restringen totalmente la tecnología y así lo practican también en casa.

OPCIÓN “ALTA TECNOLOGÍA”

Existen también escuelas en las que todo se hace por ordenador o tablet. No escriben nada a mano y para todo usan aplicaciones. Los profesores graban sus clases en YouTube para que los alumnos puedan verlas de nuevo cuando lo deseen. Todos teclean a la perfección, aunque su caligrafía probablemente deja mucho que desear. Pero... ¿a quién le importa? A mi médico parece que eso nunca le impidió convertirse en un hombre de bien.
La teoría es que la tecnología es parte de nuestro mundo y cuando antes la dominemos, mejor. Además a los niños les encanta y les despierta el interés por ir al colegio.
No sé si en España existe algún colegio así, pero sin duda hay muchos niños que viven en hogares de este estilo. Conozco personalmente una familia en la que la madre tiene por costumbre llamar por el móvil a sus hijos... estando todos en casa.

OPCIÓN “TODO CON MESURA”

En principio siempre estuve totalmente en contra de los niños y los ordenadores, tablets y demás. Más tarde he ido conociendo ciertas aplicaciones que me parecen interesantes y que enseñan conceptos útiles o refuerzan lo aprendido en la escuela. He encontrado aplicaciones para aprender los números, el alfabeto, aplicaciones que enseñan a usar el ábaco o que permiten crear historias a partir de trozos de cuentos... y ahora mismo creo que su uso no está del todo mal, siempre que se haga con mesura. Siempre que se limiten las horas de uso e instalemos alguna herramienta de control parental no debería haber problemas. Y por supuesto, hay que procurar que a los niños les dé la luz del sol de vez en cuando... ¡al fin y al cabo no son setas, y no crecen en la oscuridad!

¿Cuál es vuestra opinión sobre los niños y la tecnología? ¿Estáis a favor, en contra, o en un lugar intermedio?


10 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo .
    Me gusta la tecnología y todas las ventajas que nos dan ,pero todo en su justa medida. Siempre he predicado con el ejemplo ,así que mis hijos no me ven enganchada a un movil porque no lo estoy ,no puedo soportar ver en terrazas , bancos de parques e incluso andando a familias desde el padre,madre hasta los hijos con la vista clavada en el movil . Los he acostumbrado a que el ordenador es para buscar información ,y que no nos puede limitar los movimientos , así que nos vamos a uná exposición o a lo que sea, y no hay discusión ni problemas ,como he visto y veo en otros niños que no dan un paso sin el móvil ni ordenador.
    Luego veo a los padres que se quejan del vicio de los hijos ,pero es que yo he visto de regalo de comunión a niños de 9-10 años ,regalar un móvil ¡Increíble!.
    Hace poco nos dieron una charla en la universidad sobre limitar el tiempo de los hijos en estos medios ,y cuando salimos me encuentro a una de las madres con el hijo de 13 años ,los dos pegados a la pantalla del movil ,¡Qué ejemplo y Cómo a haber comunicación!.
    Mis hijos los he educado a saludar ,como tú ,detesto esos chicos que ni te miran ni saludan,y les hablas y no te escuchan porque están idos.

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    1. Yo no sé si con 9 o 10 años son pequeños o no para tener móvil, la verdad es que de esa edad aún no conozco a muchos... lo de la charla es irónico y a la vez real como la vida misma, probablemente esa madre no entendió nada de lo que le dijeron!!

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  2. Como docente te puedo decir que la primera opción, es decir, nada de tecnología, es la ideal. En los 10 años que llevo dando clases he percibido claramente una evolución (en negativo) en la capacidad de concentración del alumnado, su creatividad y retentiva. Pero lo peor es que con esas edades somos más vulnerables a la hora de adquirir comportamientos adictivos y te puedo decir por lo que veo que ahora mismo todxs lxs adolescentes son tan adictos a las tecnologías que si los dejas sin su móvil, ipad o portátil sufren trastornos de ansiedad e incluso agresividad.

    Me da mucha mucha pena cuando hay un descanso entre clase y clase y veo cómo todxs sacan corriendo el móvil y se quedan desconectados del mundo...

    Por cierto, ¿has visto Black mirror?

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    1. No he visto Black Mirror pero acabo de hacer una búsqueda en google y me parece intrigante. Lo de los móviles en los descansos me parece un poco triste, ¿entonces ya ni juegan en el patio?

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  3. Hace unos años (quizás demasiados), en una clase no se me ocurría enseñar nada a través de un ordenador o una pantalla táctil, exceptuando las clases de informática.
    Ahora, soy de las que opino, que los alumnos, sean de la edad que sean, deben estar preparados a todos los niveles. Con esto quiero decir, que se pueden utilizar muchos recursos para asentar un aprendizaje pero no por ello, dejar de dar una enseñanza o dejar de aprender con un método que les enseñe a pensar, debe de ser algo que complementa, no que sustituye. Por otro lado, les tenemos que enseñar a utilizarlos, no se puede sustituir una charla o una relación con amigos, por un juego del móvil, ni una escapada al campo o a cualquier otro sitio, por quedarse en casa jugando a algún videojuego.
    Y ya no hablo de los peligros del mundo de las redes sociales, a los que se enfrentarán tarde o temprano y nunca viene mal que estén preparados.
    Esto debe ser aplicable no solo a profes, sino a las familias también. A veces el tener que explicar a los padres, que sus hijos no pueden estar con móviles en las clases, se hace tarea imposible. Y eso de ir a algún sitio a comer, y ver a los niños enganchados a algún juego del móvil, sin prestar atención a lo que les rodea, me sigue trayendo por la calle de la amargura, aunque si te sueles fijar en esas familias, los adultos, también se comportan los mismo…..
    Un besazo!!

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    1. Pero ¿para qué necesitan los niños un móvil... en el colegio? No comprendo por qué los padres insisten en que es necesario. Que yo sepa ninguno de nosotros lo teníamos y sobrevivimos...

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  4. Madre mía! uff. Hay que ir con mucho cuidado y trtar de hacer siempre cosas gratuitas y no dar los datos personales a cualquier página que haya por la red o cualquier persona que llame por teléfono. Y en cuanto a los niños...yo tampoco entiendo cuál es la necesidad de que tengan teléfono...

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  5. Espero que tu amiga haya recuperado su dinero. Yo reconozco estar muy enganchada a yoi tube y blogs y mi bebé me mira y toca las teclas del pc si me descuido.
    Tengo un poco miedo de que lo que vea en casa sea lo que copie pero no nos podemos esconder de ellos. Es cuestión de educarles y hacerles ver que son herramientas de trabajo que ellos no necesitan usar. Yo también quiero que los niños volviesen un poco a lo de antes: ir a buscarse a casa sin quedar por wasap, jugar 'sin pilas ni enchufes' leerles para que ellos luego lean y enseñarles a cuidar la naturaleza y a los animales. Por supuesto la educación a las personas lo primero!

    Un saludo

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  6. Hola Arándana, este es uno de los temas que más me desesperan. Quizás sea porque afortunadamente no he crecido con un móvil en la cuna, pero siento que tuve mucha suerte de tener la niñez que tuve, con Barrio Sésamo, jugando a la comba, al elástico y a las palmitas cantando una canción tontísima y sin sentido, pero con una habilidad increíble para encontrar las manos de la amiga de enfrente en el momento correcto. Como no tengo niños no sé si se siguen intercambiando estampitas en el recreo, si se juega a las chapas o con la guita esa que se enrollaba en los dedos y se pasaba de uno a otro hasta que llegaba un momento en que ya no sabíamos seguir y empezábamos de nuevo.
    Me pone totalmente de los nervios la gente (niños y mayores) que no le quitan ojo a las maquinitas (del tipo que sea), lo considero una de las adicciones más peligrosas, más que nada porque es aceptada por la sociedad como algo normal y hasta conveniente, por lo que es muy difícil de controlar, y sin darnos cuenta estamos colgados.
    Personalmente no tengo nada más que un móvil del año pum que sólo uso cuando voy de viaje, y un ordenador portátil que me gustaría usar menos de lo que lo uso. Reconozco que la tecnología puede ser útil, pero la frontera entre la utilidad y el uso indiscriminado y adicto es muy difícil de definir y alcanzar en la práctica, sobre todo a la hora de educar a los niños, porque la influencia del sistema es demasiado fuerte. Me gustaría creer en la educación responsable y sensata, pero es utópico pensar que todos los padres y profesores la vayan a llevar a cabo, y como no hay un consenso unánime y razonable (sólo lo que los fabricantes de "maquinitas" y programas nos dan a entender, creándonos necesidades absurdas e innecesarias), pues me da mareos de pensar a dónde vamos a llegar.
    Puedo sonar pesimista, pero de verdad que no me hace ninguna gracia, creo que nos estamos haciendo demasiado dependientes de las máquinas, que se pierde el respeto por las otras personas y la capacidad de comunicación, que la imaginación sufre un enorme deterioro. Creo que perdemos el contacto con nuestro interior y los valores personales porque estamos continuamente bombardeados de información superficial que no podemos digerir y que muchos no pueden ignorar sin que les dé una crisis de ansiedad.
    Uff, este tema tiene para rato, así que para terminar, una anécdota: el otro día me contaron de un niño al que le pusieron un periódico por delante y trató de pasar la página rozándola con el dedo (como en los tablets y demás). El pobre no entendía que aquello no cambiara ;-)
    Un beso grande!

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  7. Creo que lo importante es todo con mesura...
    Además, me da la impresión que siempre se critica lo nuevo... desde cuando decían el siglo pasado que el teléfono mataría las relaciones sociales a los que decían que la tele era lo peor del mundo, luego fueron los videojuegos (que poco menos que te convertían en asesino) y ahora internet y todo eso... Parece que siempre hay un miedo al progreso, hasta que al final el tema se acaba normalizando porque realmente supone una mejora para la vida de la gente.

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