Receta de paté de alubias pintas

Si eres como yo y no te gusta desayunar ni leche, ni mermelada, ni mantequilla, ni cereales industriales... en ese caso es posible que tengas un pequeño problema a la hora del desayuno (sobre todo en los hoteles... ¡qué difícil es a veces!). Muchas veces desayuno cosas como avena o mijo (sí, sí, eso que comen los pajaritos), pero no siempre tiene una tiempo de ser cocinera ya de buena mañana. Por eso en casa siempre intentamos tener en la nevera una buena provisión de paté de pipas con tomate, hummus o paté de alubias, entre otras cosas, de modo que basta con tostar una rebanada de pan (¡integral!) y untarlo con paté casero para tener un desayuno vegano de cine. Este paté de alubias que os traigo hoy se hace en un periquete, está llenito de hierro y proteínas... ¡y encima está bueno! Lo podéis sacar también para picar en una cena con amigos, va muy bien con tostas y rosquilletas.
Nota: para quien esté leyendo esto desde el otro lado del charco, las alubias (o habichuelas) son lo mismo que los frijoles, porotos y judías. 
receta pate de alubias vegetariano


RECETA DE PATÉ DE ALUBIAS (Vegano)

Ingredientes para el paté de alubias:

  • Alubias (porotos, frijoles, habichuelas... :-D)
  • Aceite de oliva
  • Zumo de limón
  • Especias: orégano, chili o pimentón picante, comino, ajo, perejil, cebolla... vamos, lo que tengáis por ahí... el universo es el límite.

Cómo se hace el paté de alubias:

Ponemos las alubias a remojar 6 u 8 horas. Después descartamos el agua y las cocinamos a fuego lento con un poco de sal y una hoja de laurel (suelen tardar entre 1 y 2 horas). Si tenéis problemas para digerir las legumbres hay que descartar también el agua del primer hervor y añadirle al paté una buena cantidad de comino molido.

como cocer alubias

Mezclamos las alubias ya cocidas con el resto de ingredientes (con batidora, robot de cocina o incluso con un tenedor a una de malas).

receta pate vegano alubias

¡Y eso es todo! Os recomiendo tostar el pan y ponerle un poco de aceite de oliva antes de untarlo con el paté de alubias. ¡Ya veréis como os gusta!


Por cierto, para acompañarlo no hay nada como un buen té con leche casera de almendras.

¿Qué os parece? ¿Os atrevéis a probarlo? ¿Me dais alguna idea más para el pan del desayuno?

¡Por cierto! ¿Os habéis apuntado ya al sorteo de los colgantes? ¡Venga, apuntáos, que hay poca competencia!




Sorteo y colgantes de arcilla artesanales

¡Hola de nuevo! Continuando con el tema del post anterior he vuelto para mostraros algunos de los colgantes terminados. Estos colgantes están hechos con arcilla de secado al aire, con varias capas de pintura acrílica y una mano de laca resistente a la humedad. Son muy ligeros y están hechos a mano con mucho cariño. (Por cierto, ¿os habéis dado cuenta? ¡Ahora tengo hasta un sello con la marca de Tres Arándanos!).

Los dos primeros he decidido sortearlos entre los seguidores de este blog, si os apetece participar podéis hacerlo a través de la página de Tres Arándanos en Facebook. Tenéis hasta el domingo 10 de noviembre para hacerlo, siempre y cuando haya por lo menos quince participantes.

El resto de los colgantes he decidido añadirlos a la tiendecilla online que estoy montando en Ezebeé, (que es por cierto una web de lo más agradable y llena de gente maja y tiendas de artesanía chulísimas).

Ya sólo me falta terminar los pendientes, me faltan los enganches que ando un poco escasa de material...

Sorteo: colgante nº 1

Sorteo: colgante nº 2










Pendientes y colgantes (Primera parte)

Esta semana ha sido movidita, así que no ha habido demasiado tiempo para el blog. Sin embargo quiero dejaros una foto para que veáis que los Tres Arándanos nunca duermen (o casi nunca), y que no paro de crear como loca en los ratitos que voy exprimiéndole a la vida cotidiana. Estas dos últimas semanas he estado haciendo pendientes y colgantes con arcilla de secado al aire, ya que el "fimo" no acaba de convencerme por su presunta toxicidad (lo sé, lo sé, se supone que no pasa nada... pero yo soy así y hasta que no me asegure de que es 100% inocuo no pienso asar arcilla polimérica en el horno... por si las moscas).


Aquí podéis ver una foto de algunas piezas secándose. La mayoría ya están terminadas, pintadas y lacadas, pero aún no he tenido tiempo de fotografiarlas. Así que os dejo con este adelanto, probablemente esté al caer un sorteo porque, sinceramente, no sé qué voy a hacer yo sola con tantos pendientes y una Arandanita cuya mayor afición es estirarme de las orejas y de cualquier cosa que cuelgue de ellas.

¡Feliz fin de semana a todas!




Participa en este sitio :)

No sólo nos hemos llevado los premios Liebster, Best Blog y Best Blueberry Blog (que por cierto, aún no he agradecido ninguno, pero todo se andará). Nos han nominado también al blog más torpe de toda la blogosfera en español.

¿Que por qué? Porque tanto Facebook, Twitter, Pinterest, Bloglovin, bla, bla, bla... pero no teníamos Google Friend Connect. Sí, chicas, como lo oís (que no se ofendan los lectores, pero es que son minoría).

No teníamos de esto.
Así que a partir de ahora podéis seguir las divagaciones blogueriles de Tres Arándanos haciendo click en el cuadradito ese azul que veis a la derecha de este post en el que pone "PARTICIPA EN ESTE SITIO". Venga, sed buenas, apuntáos, que queda fatal tener 0 seguidores -> -> ->

(Y si queréis seguirnos en alguna otra red social tenéis los iconos arriba, son blancos, cuadraditos, y mucho más elegantes que el de Google).

Muchas gracias a Miss Giggles por observar este despiste arandanil y que le lluevan bendiciones y café del campo. No se volverá a repetir.

Cómo hacer letras de tela (DIY)

Hace poco tuve que preparar un regalo para dos hermanitos recién nacidos. No tenía ni mucho tiempo ni demasiados materiales por casa, pero no me apetecía ir a una tienda a comprar cualquier chorrada impersonal y "made in China". Al final se me ocurrió coserles una letras blanditas de tela para bebé, que fueran al mismo tiempo educativas y divertidas (y con muchas partes que chupar).

como hacer letras blanditas para bebes

Para hacer las letras blanditas se necesita:
Retales y cintas

  • Telas de colores vivos, las dimensiones según lo grandes que queráis las letras (las mías eran tamaño A4),
  • Cintas y retales,
  • Alguna bolsa de plástico que haga ruido al arrugarla,
  • Relleno para las letras (si sois más bien "eco" podéis usar huesos de cereza, trigo sarraceno, mijo, lana... si no también vale cualquier relleno corriente de poliéster)

Cómo se hacen las letras blanditas:

En primer lugar dibujamos la forma de las letras por el revés de una de las telas. Conviene dibujarla más gruesa de lo que la queremos, porque al rellenarlas se vuelven más estrechas (si no sois muy mañosas dibujando podéis imprimir desde Word bien grande la letra que queráis, en negrita),


Una vez cortada la forma de la letra la colocamos sobre la otra tela y cortamos una forma simétrica,

Cortamos diversas cintas que servirán de etiquetas (si alguien tiene enanos por casa sabrá que lo que más les gusta de cualquier juguete de peluche es siempre la etiqueta, y la caja, claro),

Rellenamos alguna etiqueta con plástico que haga ruido al arrugarlo (cualquier bolsa sirve, siempre que sea lo suficientemente ruidosa y esté limpia).

Haciendo las etiquetas ruidosas
Ponemos los ojos (a los nenes les encantan los botones). Yo puse "clecs" corchetes, que son casi imposibles de quitar, para evitar que se atragantaran con un botón normal y corriente. Para ello usé unos unos alicates especiales y corchetes de plástico.


Cosemos el perímetro exterior, dejando los agujeros interiores abiertos (si la letra no tiene agujeros, p. ej. la "S", dejamos un trocito sin coser para poder rellenarla. No os olvidéis de poner las etiquetas en su sitio, comprobando que al dar la vuelta estarán en la posición correcta,


Planchamos y cosemos a mano los agujeros interiores (p. ej. la "A", "B"...), dejando un trocito abierto para poderlas rellenar,



Rellenamos las letras (podéis meter dentro algún cascabel si tenéis, para que hagan ruidito al agitarlas). Terminamos de cerrarlas a mano. Yo al final al agujero central le hice una costura vista en zig zag muy tupido, porque la curva a mano no acababa de convencerme.

Letras blanditas por delante
Y así es como quedaron... no está mal para estar hechas con prisas en una mañana, ¿verdad? Por cierto, ¿a que no adivináis cómo se llamaban los nenes? (Pista: son un nene y una nena).

Letras blanditas por detrás

Receta de hamburguesas de col vegetarianas (colburguesas)

No sé si lo he contado en alguna ocasión pero todas las semanas recibimos una cesta de verduras de un agricultor local. Nosotros le pagamos una cantidad fija y él nos llena la cesta con lo que tiene, si hay más nos toca más, si hay menos nos toca menos. Es un sistema muy bonito, con el que aprendes también mucho sobre las verduras, cómo les afecta el mal tiempo, cuáles son de temporada, etc. Tiene también sus desventajas; por ejemplo, es posible que te encuentres de pronto con un montón de la misma verdura, como ya nos pasó con los calabacines. Algo parecido estaba pasándonos con la col, así que tuve que ponerme creativa para meterla en todos los platos. De ahí nacieron las "colburguesas", unas hamburguesas de col muy facilitas, veganas, y aptas para carnívoros.

HAMBURGUESAS DE COL

INGREDIENTES PARA LAS COLBURGUESAS:

  • Media col pequeña rallada (o a rodajitas lo más finas posible)
  • 1 cebolla
  • 2 o 3 zanahorias ralladas
  • 250 ml de leche de arroz (aprox)
  • 250 g de harina
  • 50 g de copos de avena
  • 4 cucharaditas de levadura
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • Especias: perejil fresco, romero, orégano, pimienta, sal.



Este es el aspecto que tiene la manteca de coco (parece chocolate blanco).

CÓMO SE HACEN:


  1. Sofreímos las verduras, yo para ello utilicé manteca de coco que no es sensible a las altas temperaturas.
  2. Añadimos las especias, la harina, los copos de avena y poco a poco la leche de arroz hasta que quede una consistencia moldeable.
  3. Les damos forma a las hamburguesas con las manos.
  4. Engrasamos una fuente de horno y colocamos en ella las hamburguesas. 
  5. Horneamos hasta que se queden doraditas (también es posible freírlas, quedan más sabrosas... pero menos saludables...).


No os olvidéis de preparar una buena guarnición. Están divinas con un poco de ketchup y veganesa.
Y si os gustan las hamburguesas vegetales no os perdáis esta otra receta de hamburguesas de arroz y lentejas.



Iniciativa "I love my blog":

Esta entrada pertenece a la iniciativa "I love my blog" de Blanca de "Personalización de blogs". Para quien no sepa lo que es, se trata de describir por qué te gusta escribir en tu blog. Es curioso, pero después de un tiempo escribiendo nunca me había parado a pensar en ello. Así que después de rascarme la cabezota durante horas y horas llegué a la conclusión de que tenía que hacer un post lleno de garabatos, que al fin y al cabo los hago a menudo en la vida diaria (¡a veces me pagan por ello y todo!) pero aquí todavía no había puesto ninguno.

He aquí mis razones, largamente meditadas:

¿POR QUÉ ME ENCANTA TENER MI PROPIO BLOG?






Espero que alguna se haya sentido identificada o, al menos, que os haya hecho sonreir. ¡Feliz lunes!

Aquí podéis consultar las entradas del resto de participantes.


Marco de arcilla polimérica

¡Hola! Esta entrada no es mía, la ha escrito mi amiga María para Tres Arándanos
María es ingeniera, y en su tiempo libre es además una mañosa de cuidado. ¡Espero que os guste! Yo creo que le ha quedado muy bien. Os dejo con ella:

Hay veces que uno tiene en casa un marco de fotos o un espejito que sí, cumplen su función, pero son sosos en avaricia, y si uno tiene un poco de imaginación siempre está pensando en cómo hacer para que quede “más mono”. Y he aquí donde apareció el FIMO en mi vida.


¿Qué es el FIMO? Pues como una plastilina que al meterla en el horno endurece. Se usa para hacer casi cualquier cosa decorativa, o abalorios como pendientes y collares. En este caso lo usé para adornar el borde de un espejito de pared del tamaño de una A5. FIMO es el nombre de la marca. En España esta es la más fácil de encontrar y hay una gran variedad de colores que a su vez se pueden mezclar. Vienen en paquetitos un poco más pequeños que los de la plastilina y cuestan en torno a 2,20 euros.

¿Qué se necesita?

  • Pasta FIMO (arcilla polimérica o pasta moldeable) de los colores que se quiera (variedad “soft”, es decir, blandito)
  • Cualquier cilindro o rodillo con cierta dureza que nos permita amasar la pasta (en mi caso usé una simple llave de tubo con mango liso)
  • Un cúter o algo que pueda cortar plastilina
  • Papel de aluminio
  • Cola blanca
  • Horno de cocina
  • Y paciencia para ablandar la masa en el caso de que esté un poco dura (que viene siendo lo normal, sobre todo si es nueva).


Empezamos partiendo pequeños trocitos de masa y amasándolos con el tubo. Podemos hacerlo a mano pero es mucho más rápido y menos cansino si usas un rodillo o un tubo (puede incluso ser un trozo de tubería). Si la pasta está dura es normal que se cuartee y que sea un poco difícil de ablandar, dándonos la sensación de que nos han timado y que en realidad no es como plastilina, pero sí, con un poco de perseverancia la pasta ablanda y se hace muy manejable. Una vez la tengamos lista, sólo hay que empezar a jugar como cuando éramos niños, haciendo formas y usando toda nuestra imaginación.


Para hacer el marco se alarga la pasta y se cortan primero los laterales rectos. Luego, o se usa la regla para que quede milimétricamente exacto o se pone el FIMO encima del marco y se hacen las esquinas cortándolas con el cúter a más/menos 45º (pero vamos, esto es a gusto, se pueden hacer también rectas).



Seguidamente es conveniente usar ya la bandeja donde vayamos a hornear con papel de aluminio. Éste sirve para que no se pegue el FIMO tanto al trabajar con él como al calentarlo, y se va poniendo lo que se haga encima, como por ejemplo unas florecitas. ¿Cómo se hacen? Muy fácil. Se hacen 5 bolitas de color blanco, se les alarga un pelín de un lado, se juntan en forma de pentágono y se le pasa el rodillo suavemente por encima. El último paso es ponerle una bolita amarilla en el centro y achatarla ligeramente con el dedo para que quede en relieve.


El borde del marco se puede hornear unido o separado. Si se hornea por separado las piezas laterales suelen quedar más rectas, luego basta unirlas con cola. Pero si se hornea toda la pieza ya montada todos los elementos que se pongan encima van a quedar también pegados y el marco saldrá listo para pegar con cola al borde del espejo. A mí me gusta hornear todo junto, pero hay que tener especial maña para que quede recto (para lo que recomiendo usar una regla a modo de guía).


El horneado depende del tipo/marca que se esté usando. No pongo ningún valor porque en las instrucciones o recomendaciones del paquetito de FIMO lo debe poner y quién mejor que el fabricante para saber el valor exacto. Pero a modo orientativo en unos 10 minutos la pasta endurece y así se queda para siempre.
Si por alguna de aquellas se usa color blanco y amarillenta un poco eso quiere decir que se había empezado a churrascar. No pasa nada, se puede usar pintura blanca para volver a darle el toque del blanco impoluto. El FIMO se puede pintar, pegar, incluso barnizar al agua, pero no volver a amasar o rehornear.

Y así es como queda el marco listo para pegar (con cola) en cualquier espejito o portafotos: